¿Qué hacer si mi hijo adolescente no quiere estudiar?

Todos sabemos que los estudios son parte fundamental de la educación y formación de una persona. Una persona sin estudios no puede aspirar, casi que por ningún medio, a ocupar una plaza de trabajo que ofrezca un sueldo bueno y beneficios, que todos sabemos, necesitaremos en algún punto de nuestras vidas. ¿Qué hacer si mi hijo adolescente no quiere estudiar? Pues, hay que tener mucha calma e intentar continuar.

Lo más importante para esto es tratar de pensar ¿Qué situación o pensamiento tiene mi hijo en este momento que prefiere dejar de lado la posibilidad de un buen futuro? Antes de enfrentar a tu hijo y obligarlo por cualquier medio a matricularse en la escuela o universidad tienes que entender por qué está actuando de esta manera.

¿Es normal que mi hijo adolescente no quiera estudiar?


¿Recuerdas cuando eras adolescente y tenías la falsa creencia que todos tus planes iban a tener éxito? ¿Recuerdas el futuro que te imaginaste? ¿Qué tan diferente es de tu realidad hoy en día? Okey, nuestra intención no era desviarte del tema principal, pero ahora sabes por tu experiencia, que habrías cambiado ciertas decisiones por otras que te hubiesen traído más beneficios. La decisión de estudiar o abandonar los estudios es algo similar.

Todos sabemos que estamos en una nueva época en la que muchos quieren ser emprendedores, y la verdad, no podemos negar que a unos se les da mejor que a otros. Puede que tú hijo ahora esté cegado por la idea de tener mucho dinero, quizás quiere trabajar y finalmente independizarse. Pero tú pensarás: “¿Cómo va a querer independizarse un joven que no conoce el mundo?” Pues, esa es la cuestión.

Trata de escuchar a tu hijo. Ahora mismo está ilusionado y quiere gastar sus años más activos viviendo sus sueños, pero debes negociar con él.

Mi hijo desea abandonar los estudios


¿Por qué tú hijo quiere abandonar sus estudios? ¿Ya te ha comentado la situación? ¿Qué quiere hacer? Por más que quieras imponerte debes escucharlo y partiendo de ese punto debes comenzar a negociar.

Coméntale que no todo es como lo imaginamos ni como lo esperamos y que si su sueño o proyecto llega a fracasar se arrepentirá de haber invertido años de su vida en esa actividad y no en estudiar. 

Quizás él ve ahora los estudios como una pérdida de tiempo y dice “de ninguna manera volveré a un aula de clases”, pero dile la verdad: los estudios son una inversión y son la mejor inversión, porque inviertes en ti mismo.

Hazle entender tu punto de vista y negocia. Un título del colegio que te acredite como profesional no se va a devaluar, no se va a perder, no se va a vencer. Coméntale que puede llevar su proyecto personal o sus sueños paralelos a sus estudios, pero que no deje perder esta oportunidad.

Pero si finalmente tu hijo sigue firme, no te enojes, intenta hablar con él en otro momento. Dile que lo apoyarás en sus estudios y en su proyecto, que nada es imposible y que si su proyecto falla sus estudios estarán ahí como un paracaídas.

Conclusiones:


La adolescencia es una etapa transitoria donde se inicia como niño y se termina saliendo de ésta como un adulto joven, y a veces en esa transición los adolescentes determinan qué es lo que quieren para su futuro, siendo estas ideas algunas excelentes, como otras no tanto.

Sé que como padre debes estar sumamente angustiado, quieres y deseas actuar ya para que esa idea desaparezca de la mente de tu hijo y desista de ella de una vez por todas.

Antes de que tomes o realices cualquier acción, te insto a hacer lo siguiente:

  • Haz una pausa: tomate un momento (o los que sean necesarios) para calmarte y despejar tu mente. Utiliza esto para aclarar tus ideas y emociones al respecto para antes de hablar seriamente con tu hijo del asunto.
  • Muéstrate serena/o: al hablar con él/ella es necesario que mantengas la calma, pues si pierdes el control de tu temperamento y muestras una posición donde solo vas a gritar, juzgar y criticar, lo único que conseguirás es rasgar la relación entre ustedes.
  • No todo está perdido: puede que después de hablar con tu hijo éste no haya cambiado de parecer. Tranquila/o, mientras te tenga a ti y tus sabios consejos, va a llegar el momento dónde verá que tú tenias razón.

Sea tarde o temprano, sin dudas cuando se tiene a un padre que lo da todo, y que demuestra cada día cuánto ama, es imposible no terminar por escucharle y acatar lo que ha aconsejado.

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