¿Cómo corregir a un hijo adolescente que miente mucho?

Mi hijo adolescente miente a cada momento y de una forma tan natural, he llegado a dudar de hasta lo más mínimo, siento que ya no puedo confiar en él, no sé cuándo miente y cuando dice la verdad, ¿Qué puedo hacer para que deje de mentir tanto?

#1. Préstale especial atención a su comportamiento


Tú conoces mejor que nadie a tu hijo/a, por esto si tienes un poco de  paciencia y suspicacia  podrás descubrir la mentira de tu hij/a, prepárate para este momento pues es importante que conserves la calma y no reacciones negativamente, no lo/a agredas, no digas malas palabras, mejor  en ese momento  pregúntale porque te  ha mentido, como te hacen sentir sus mentiras  y porque ha llegado a esa instancia mintiéndote; de esta manera sabrás de primera fuente que le está sucediendo a tu hijo/a y porque actúa de esta manera.

#2. Abre tus oídos


Sé cómo te  estás sintiendo en este momento después de que sabes que tu hijo/a te está mintiendo y te ha defraudado, por este motivo debes hacer lo posible por arreglar las cosas, siéntate  frente a él/ella y habla de lo sucedido, motiva y dale confianza para que te narre todo sin omitir ningún detalle es importante que no le reproches nada de lo que escuches pues lo que buscas es aclarar las aguas, por lo contrario si empiezas a regañarlo/a  provocaras  distancia entre los dos y que lo siga haciendo cada vez que quiera y esto  no lo quieres verdad!.

#3. Reconstruye las piezas de Lego


Empieza a  analizar cada palabra que te dice tu hijo/a y búscale un trasfondo a la  historia  pues no es solo que te digan la mentira y ahí termino todo, las cosas no funcionan así, siempre se hace motivado por algo que les  interesa o que les aporte satisfacción instantánea, es de suma importancia saber en todo momento acerca del círculo social de nuestros hijos, quienes son, cómo se comportan , que les apasiona, pues sus amigos ejercen una influencia impresionante, ya sea positiva o negativa sobre el comportamiento de nuestros hijos y pueden llevarlos a actuar mal y cometer errores.

#3. Retroalimenta inteligentemente


Atrás quedaron los tiempos en los que para que tu hijo/a se enderezará debías pegarle con lo primero que tuvieras en la mano chanclas, lazos o zapatos, pues no los tiempos han cambiado y los adolescentes también, si lo agredes físicamente no ganaras nada con ello, lo que lograras es que se distancie y te pierda la confianza lo que ocasionará que siga mintiendo y tal vez vaya por malos caminos; lo que debes hacer es darle donde más le duele usando  el buen sentido de la palabra y suspenderle temporalmente un privilegio que tenga, por ejemplo la mesada del mes, jugar Xbox o invitaciones a cine, de esta manera le harás entender de la mejor manera que se equivocó y que cuando uno se equivoca la vida le trae consecuencias positivas o negativas.

#4. No hagas como los curas falsos.


Demuéstrale en todo momento tus principios, y da fe de ellos y como dicen por ahí  predica y aplica lo que le dices, todo empieza por el ejemplo que yo le muestro a mi progenitor, si yo no quiero que mi hijo/a sea mentiroso pues yo no lo hago pues va en contra de como quiero que sea el/ella.

Conclusiones:


  • La adolescencia es una etapa tan compleja que en ocasiones lleva a nuestros hijos a tomar acciones que no son las más convenientes para ellos, lo que a nosotros como padres nos conduce a preocuparnos y pensar “¿Qué estará pasando con mi hijo/a? ¿Por qué él/ella estará haciendo esto o dijo aquello?” Y son, precisamente, éstas interrogantes con las que debemos partir para tomar una acción contundente a ésta situación como lo son las mentiras.

 

  • Las razones pueden ser variadas, como bien se mencionó anteriormente la mentira puede estar impulsada por un interés que presente tu hijo, sin embargo hay adolescentes que no tienen la confianza suficiente con sus padres (o con uno de ellos) para contarles la verdad de un asunto determinado. Por esa razón es que debes tratar de “Reconstruir las piezas de Lego”, sentarte un momento a analizar el verdadero porqué de todo, puede que la razón sea la primera o bien la segunda, ya queda de tu parte determinar cuál es cuál y qué acciones tomar al respecto.

 

  • Debido a lo antes expuesto, es necesario que te armes de paciencia, serenidad y comprensión para poder conversar con tu hijo/a, ya que si siente que de una u otra forma lo estas agrediendo esto puede empeorar la situación, sin embargo eso no quita que debes tener una posición firme y segura pues debes dejarle en claro que en la vida lo que uno siembra eso mismo cosecha, y las mentiras no son la excepción.